El pasado martes 21 de octubre un grupo de estudiantes y profesores de la jornada vespertina del Liceo Técnico Antofagasta realizaron, junto a compañeros de otras unidades educativas de Enseñanza Para Jóvenes y Adultos (EPJA), un tour por diversos lugares del centro de la ciudad que revisten un interés histórico y patrimonial.
Las visitas a los lugares históricos comenzaron a las 09:00 desde el pasaje Abaroa, aquél que cobija al Registro Civil y al cuartel de la PDI de la ciudad, donde pudimos apreciar el exquisito empedrado que aún se conserva desde los primeros años de Antofagasta.
Desde ahí el grupo se dirigió hacia la Plaza Colón, conocida también como la plaza de los regalos, pues con motivo de la celebración del centenario del inicio del proceso de independencia nacional, las distintas colonias extranjeras de Antofagasta donaron monumentos que quedaron para la posteridad desde 1910 la mayoría de ellos, tales como la donación de la colonia española residente, que entregó a la ciudad el conjunto del león con una columna en cuya cúspide se ven las figuras de dos mujeres tomadas de la mano dulce y tiernamente, ellas representan a la monarquía española y la otra a la joven república de Chile. En el centro de la plaza, pudimos apreciar la donación de la colonia británica representada por el Reloj, monumento hecho de un fino material llamado “Doulton”. Ese reloj, originalmente de dimensiones gigantescas, fue reducido a una tercera parte del tamaño original, debido a que su altura superaría con largueza a la catedral ubicada frente de la plaza, en esa época el Estado y la Iglesia Católica estaban indisolublemente unidos, tanto es así que ninguna edificación pública podía ser más alta que la catedral. El material sobrante del reloj luce hoy en la fachada del cuartel de la Policía de Investigaciones en calle Washington. Y en la esquina de calle San Martín con calle Prat se erige el odeón, obsequio entregado a la ciudad por la, entonces, colonia Yugoeslava, hoy croata, lugar donde se realizaban las retretas de las bandas del Ejército de Chile y de las otras ramas de uniformadas de la república, que deleitaban con sus entusiastas presentaciones a las familias antofagastinas.
Después de la Plaza Colón, nos dirigimos al monumento de don Juan López, el primer habitante que se estableció en el territorio de lo que hoy es nuestra ciudad de Antofagasta. Además, apreciamos la fachada del actual museo regional cuyo edificio es monumento nacional por ser patrimonio de nuestra historia y que originalmente estaba emplazado en Mejillones como Aduana en 1869 y fue trasladado a Antofagasta en 1888 y desde entonces está en el actual lugar.
En el Barrio Histórico abordamos un bus que nos condujo hacia la Caleta Coloso. Este espacio costero ubicado a 20 kilómetros al sur de Antofagasta, nació el año 1902 como un puerto de embarque de la producción de salitre y otros minerales producidos en el Cantón de Aguas Blancas, y para descongestionar a Antofagasta que ya no daba abasto con tanto tráfico marítimo. Coloso llegó a tener una población de 5.000 habitantes, dos escuelas, un cuerpo de bomberos, un cine, un cuartel de policía, una pulpería, un hotel, alumbrado público, agua potable y telefonía entre otros adelantos para la época. Sin embargo, la caída del precio del salitre producto de la crisis financiera de 1929 y la construcción del nuevo puerto de Antofagasta en 1932 selló el final del puerto de Coloso. Sus instalaciones fueron vendidas y desmanteladas para ser enviadas a sus nuevos destinos.
Después de hacer un breve recorrido por el sitio donde se emplazaba la antigua Coloso. Nos dirigimos de nuevo a la ciudad de Antofagasta para visitar las famosas Ruinas de Huanchaca.
Los imponentes cimientos del “Establecimiento industrial Playa Blanca” de la Compañía Minera Huanchaca de Bolivia. A este lugar llegaba mineral de las minas de plata de Uyuni y Oruro donde se procesaban 200 toneladas diarias de material para obtener 3,85 toneladas de plata mensuales y llegó a ocupar a 1.200 trabajadores. Esta industria comenzó a funcionar en 1893 y cesó sus actividades en 1902 producto del bajo valor de la plata en el mercado mundial y a que había formas más baratas de producir plata. Entonces, se realizó el desarme y el remate del patrimonio de la fundición.
Finalizado el tour cultural por algunos sitios de alto valor histórico de Antofagasta, la comunidad vespertina del Liceo Técnico Antofagasta, participó con seis estudiantes, la docente Ibis Contreras y el Inspector General y coordinador de la jornada Juan Cortés Frías.